El Instituto ICE presenta una propuesta de investigación sobre neurociencia aplicada al juego responsable

| 20 de abril de 2026

El Instituto de Investigación ICE ha presentado una propuesta centrada en la aplicación de la neurociencia al ámbito del juego problemático, con el objetivo de analizar y optimizar la eficacia de los mensajes de juego responsable.

El proyecto está liderado por Lucio Lamberti, del Politécnico de Milán, en colaboración con Mariano Alcañiz Raya, de la Universitat Politècnica de València. La investigación busca aportar evidencia científica sobre cómo los usuarios procesan este tipo de mensajes a nivel cognitivo y emocional, un aspecto aún poco explorado pese a su uso generalizado en la industria.

El estudio parte de la hipótesis de que ciertos enfoques tradicionales pueden generar efectos contraproducentes, como rechazo o indiferencia, lo que reduce su impacto. Para abordar esta cuestión, se compararán distintos formatos de comunicación, incluyendo mensajes emocionales, personalizados, empáticos e interactivos, con el fin de identificar aquellos que favorecen decisiones más conscientes.

El marco teórico se apoya en la Teoría de la Reactancia Psicológica, que explica cómo los mensajes percibidos como restrictivos pueden provocar resistencia en los usuarios.

Desde el punto de vista metodológico, la investigación adoptará un enfoque experimental en laboratorio, combinando técnicas tradicionales con herramientas neurocientíficas y psicofisiológicas como electroencefalografía (EEG), respuesta electrodérmica y seguimiento ocular (eye-tracking). Este enfoque permitirá analizar en profundidad los procesos atencionales, emocionales y cognitivos.

La muestra estará compuesta por aproximadamente 100 participantes, equilibrados por edad y género, incluyendo tanto jugadores como no jugadores.

El proyecto se desarrollará en tres fases: una primera de análisis y revisión de campañas existentes, una segunda centrada en la experimentación, y una tercera dedicada al análisis de resultados y elaboración de recomendaciones.

Los impulsores de la iniciativa destacan que el objetivo final es generar conocimiento aplicable que contribuya a diseñar estrategias de comunicación más eficaces, éticas y alineadas con la experiencia real de los usuarios, aportando valor tanto a la industria como a los reguladores.